¿Cómo salvar mi relación de pareja?



En cuanto a la vida en pareja no existe el descubrimiento del hilo negro  de una buena relación. 


La interacción humana como tal, es algo complejo, cada uno ha recorrido un camino diferente, tiene historias, gustos, motivaciones y perspectivas únicas. 

Pero aquí tenemos unas claves:


-¿Has tenido un día difícil? Si, todos lo hemos pasado y es más complicado creer que estás solo o sola; como el saber qué hay alguien ahí listo para escuchar, comprender y apoyar, es parte de una buena comunicación e indispensable para una buena relación, el hablarse, notarse y comunicarse. 


-La relación no es algo que se da o mantiene de forma espontánea, es necesario construirlo con esfuerzo y motivación positiva, al igual que tolerancia y respeto tanto a las opiniones como disgustos del otro.  


-Comunicación y retroalimentación: es la capacidad de expresarnos con respeto y calidez a pesar de los desacuerdos, es más, cuando no se puedan dar soluciones y llegar a acuerdos, actuar en equipo y siendo respetuosos ayuda a dejar a un lado la idea de “la batalla contra el otro”, tratando de ser objetivo y trate de mantener la calma y comunicar sus emociones, (ejemplo: el que tú me contestaras de esa forma me enojó o lastimó; a diferencia de: me atacas (gritando y por lo tanto atacando de regreso)


-Responsabilizarnos de los acontecimientos positivos y negativos de la relación. Asumiendo las consecuencias buenas y malas de lo que decidimos hacer. Esto implica reconocer y enmendar mis fallas y con ello, en ocasiones solo implica reconocer nuestra parte ya que con ello el otro se sentirá validado y escuchado. 


-Conciencia de no daño: evitar emitir juicios o hacer comentarios o acciones que sepa que dañan a mi pareja. Esto se da sobretodo ante discusiones. 


-Desarrollar la confianza: esto deja a un lado la idea de ser rechazados, generando intimidad y aceptación, creando un clima de aceptación y apoyo incondicional, fomentando la comunicación. 


-Evitar “cristalizar” a la pareja, en ocasiones partimos de la idea que nuestra pareja no tiene un cambio o esperamos sea “igual que antes”. Darnos la oportunidad de hacer cambios y de notarlos en el otro. La pareja evoluciona, no pretendamos ser “los mismos de antes”, eso nos trajo a este punto; es mejor trabajar en estar cada día mejor. 


-Ser pareja: trabajar en equipo para cada día trabajar en la relación. Esto no implica no discutir, sino saber cómo, siendo respetuosos, expresando nuestro sentir, apartarnos y pedir espacio si lo necesitamos para pensar. 


-Acudir con un profesional, mismo que les ayudará a enfocarse en herramientas y soluciones. Si ya han intentado esfuerzos similares, sin lograr ponerse de acuerdo o sostenerlo por mucho tiempo; si sienten daño del uno hacia el otro y no están pudiendo comunicarse, es un buen momento de acudir a un profesional. 


Leer más

Sobre la comunicación humana en la primera veintena del siglo XXI (Parte 1 de 3)

Leer más